Este
artículo va dedicado especialmente como homenaje póstumo a Ralph Marvin Steinman (biografía). Premio Nobel de
Medicina 2011 por «su
descubrimiento de las células dendríticas y su papel en la
inmunidad adaptativa» en la investigación sobre el cáncer.
Cáncer
¡Uff! ¡¡Vaya palabra!!
Creo
que no hay persona en el mundo que no se asuste al oírla. Y es que
su significado está ligado al fin, y no sin ir acompañado, de un ir
y venir de hospitales, médicos, terapias, medicamentos, dolores,
etc. Nos enfrentamos a palabras como “quimioterapia”,
“metástasis”, “tumor”, “cáncer”, etc., y viene de boca
de un doctor que es “Oncólogo” (especialista en Oncología, que
es la ciencia que estudia el cáncer, sus síntomas, su diagnóstico
y el tratamiento).
Hasta
aquí, creo que además de la angustiosa noticia y la visión de un
estado de lucha a contrareloj por la supervivencia y esperanzados en
algún tratamiento efectivo; sabemos muy poco de esta cruel
enfermedad.
¿Qué
es realmente el cáncer? ¿qué sucede en el cuerpo? ¿y en nuestras
células? ¿es sinómimo de fin?, ¿se pudo prevenir?
Para
enterderlo, en primer lugar hablemos de las células y qué función
cumplen en el cuerpo.
¿Qué
es una célula?
Es
la unidad morfológica (que tiene forma y se multiplica) y funcional
de todo ser vivo. Es el elemento de menor tamaño que puede
considerarse vivo y portadora de la información genética en su ADN.
Una
célula está formada básicamente por una estructura de lípidos
(grasas) que hacen de pared. Dentro, un núcleo, una solución acuosa
llamada citosol y moléculas. Las moléculas son agrupaciones de
diferentes átomos de hidrógeno (H), carbono (C), nitrógeno (N),
oxígeno (O), fósforo (P) y azufre (S); unidos por enlaces (puntos
de atracción de ese átomo a otros). El núcleo, se encarga de
dirigir la reproducción celular.
La
reproducción celular
Es
un proceso natural y esencial en la vida, ya que todos los seres
vivos se desarrollan a partir de una célula única y su posterior
multiplicación.
Las
células se agrupan para formar los huesos, los músculos, los
tendones, los nervios, la piel, los órganos, la sangre, etc., todo
lo que forma parte de un ser vivo como el ser humano.
Hay
diferentes tipos de células que se distinguen según su capacidad
para reproducirse:
Células
permanentes: No vuelven a reproducirse si son destruídas, por
ejemplo las neuronas o células nerviosas.
Células
estables: Mantienen su capacidad para reproducirse durante toda la
vida, pero sólo en circunstancias especiales, como las células
musculares y hepáticas (del hígado).
Células
lábiles: Están continuamente renovándose, crecen, se
reproducen y mueren a lo largo de toda la vida,
son las células que recubren la piel y los intestinos.
“Su
reproducción está sometida a un estrecho control, que permite que
todos los órganos y estructuras del cuerpo alcancen un tamaño
determinado y equilibrado”.
Funciones
de las células
- Generar energía (metabolismo)
- Crecer y reproducirse para generar nuevas células
- Eliminar desechos de su propia actividad
¿Quién
controla la reproducción celular?
Existen
mecanismos denominados inhibidores que impiden que las células se
multipliquen de manera arbitraria y desordenada, y solo permite que
se reproduzcan sola y exclusivamente cuando sea necesario, por
ejemplo, cuando existe alguna lesión (una herida, por citar una) los
mecanismos inhibidores desaparecen, permitiendo que las células se
multipliquen y se repare la agresión.
Cuando
estos mecanismos inhibidores no cumplen esa función, las células
crecen y se multiplican sin control (aunque no haya una lesión),
digamos que arbitrariamente y simplemente porque sí; entonces
comienzan a formarse unas masas de células anormales que
denominaremos tumores.
Así
que hablemos de “Tumor”
Ya
sabemos lo que es: una multiplicación celular anormal, que se agrupa
formando tejido nuevo, que no tiene que estar ahí.
Ahora
hay que distinguirlos.
Hay
2 tipos de tumores: los benignos y los malignos.
Los
benignos o “TUMORES”: No cumplen ninguna función, más que sólo
estar ocupando espacio. Son parecidas a las células normales de los
tejidos.
Suelen
agruparse formando una masa de tejido nuevo, y a menudo envueltos por
una cápsula favoreciendo su extirpación. No se dispersa al resto
del cuerpo.
Ejemplos
de Tumores son: las verrugas, los quistes, pólipos, los lunares,
fibromas.
Lo
que los convierte en peligrosos es que a veces se encuentran en
sitios cerrados, que al no tener espacio (como por ejemplo en el
cerebro), ocupan el sitio del tejido sano (masa cerebral sana), y
esto tiene como consecuencias, dolores de cabeza intensos,
alteraciones en la vista, mareos, desmayos, ataques de epilepsia,
etc.
Los
malignos o “CÁNCER”: son células que se multiplican en forma
desordenada. Lo que les otorga la malignidad, es que no se parecen a
las células normales. Invaden los tejidos circundantes, a modo de
prolongaciones, dándole el aspecto de un cangrejo, de donde viene el
nombre de cáncer (cangrejo en latín es cáncer). Generalmente se
dispersa al resto del cuerpo.
¿Cómo
se desarrolla un cáncer?
Un
cáncer es una multiplicación exagerada, de forma anormal y
desordenada, de células malignas o cancerosas o cancerígenas
(células alteradas). Esta multiplicación anormal, lleva a las
células cancerígenas a invadir los tejidos circundantes. A veces,
aparece “metástasis”, que es la propagación de las células
cancerígenas a otros tejidos del cuerpo, lejos del tumor original.
Esta propagación se produce, cuando las células cancerosas llegan
al torrente sanguíneo, dispersando estas células por todo el
cuerpo. Muchas veces es extirpado el tumor original del cáncer, pero
aparecen luego otros tumores en otras partes del cuerpo (copias del
original), a veces y generalmente, con algún tiempo de diferencia.
Es por eso que los médicos no aseguran la cura del cáncer después
de la extirpación del tumor original, hasta pasado un tiempo
prudencial en que no aparezcan metástasis (copias).
Cánceres
más comunes
El cáncer puede aparecer en cualquier parte del cuerpo humano. Muchos de ellos son famosos, por ser los más habituales en nuestras vidas.
En
este artículo nos centraremos en los cánceres del sistema o aparato
digestivo y otros cánceres que se ven directamente relacionados con
la dieta, que son además de los más populares, los que tienen que
ver con los temas de nutrición que tratamos en éste blog.
Comenzamos
desde el primer órgano del aparato o sistema digestivo, la boca, y
bajaremos hasta el último órgano, el ano.
Cáncer
de labio.
Cáncer
de boca.
Cáncer
de lengua.
Cáncer
laringe.
Cáncer
de rinofaríngeo.
Cáncer
de esófago.
Cáncer
de estómago.
Cáncer
de hígado.
Cáncer
de páncreas.
Cáncer
de cólon.
Cáncer
de vesícula
Cáncer
de colorrectal.
Otros
cánceres del cuerpo relacionados con la alimentación:
Cáncer
de mama.
Cáncer
muscular.
Cáncer
óseo.
Cáncer
de riñón.
Cáncer
de vejiga.
En
el próximo artículo Cáncer (parte II), hablaremos de cuáles son
los factores que favorecen el desarrollo del cáncer.
En
Cáncer (parte III), hablaremos de como podemos con la alimentación
y la dieta adecuada, minimizar las posibilidades de desarrollar
cáncer en nuestro cuerpo.
Artículo
realizado con la colaboración especial de
Javier Usarralde
Técnico
Especialista en Patología Forense y Estudiante de Medicina en la
Universidad Autónoma de Barcelona (España).
¡Hasta la próxima!