domingo, 2 de octubre de 2011

Simplemente, gracias a todos


Septiembre se ha ido en un suspiro, y no tuvo piedad, no nos ofreció ni un minuto de descanso, al fin y al cabo a eso le llamamos “Vivir”, ¿No? Dentro de las reglas universales de la naturaleza en nuestro día a día, muchas personas buscan “vivir” en equilibrio con lo que nos rodea (la naturaleza, el cosmos, con su espíritu). Nuestro cuerpo necesita de estímulos positivos para producir y explotar mejor las energías que consumimos por el solo hecho de “vivir”, nos pide a cambio una buena y equilibrada alimentación, a cambio; nos garantiza salud.

Así como ha evolucionado el homo, así como han cambiado antiguos pensamientos que marcaban y regían los actos de las viejas sociedades, también la alimentación ha encontrado nuevos caminos, nuevos métodos, nuevos dogmas, un pensamiento a veces más en sintonía con la naturaleza, porque nosotros somos parte indivisible de ella, a tal punto que muchos actos provocan desequilibrios importantes, que impactan negativamente en nuestro entorno y en nuestra vida como seres sociales.

Así como hay muchas maneras de pensar, de vivir, de relacionarse, así también hay varias maneras de ingerir alimentos, incluso tenemos la libertad de comer en función de nuestra filosofía de vida, de nuestra tradición familiar o por una cuestión de raíces. Incluso a veces, cualquier evento social doméstico se convierte en la excusa perfecta para saborear un plato típico del país de origen, para “sentirse más cerca de la patria” y mitigar un poco el sabor amargo del desarraigo.

La mayoría expresa con fervor “que rico es comer” (algunos hasta se acarician la panza en señal de satisfacción je je je). Pero, ¿nos hemos metido en la boca lo que realmente nuestro cuerpo necesita? ¿hemos comido? Pues…  una cosa es comer, y otra cosa es nutrirse. Claro que es más fácil lo primero, es abrir la nevera, abrir la boca y meternos de todo, hasta que el cerebro nos mande un mensaje de saciedad.

Nutrirse es un desafío, porque debemos comer inteligentemente, sin pasar hambre, sin desfallecer, recuperando el peso ideal, sumándolo o perdiéndolo, sin prohibirlo todo. Eso es lo que pretende El Nutricionista Verde, mostrar métodos para nutrirse, sin pasar hambre, ser una opción de consulta dentro de todas las que ya existen en Internet. Abundan falsos profetas de la alimentación asegurándote que perderás peso en tiempo record, te elaboran un plan traumático basado en prohibiciones pero te aseguran que los resultados dependerán de ti.

No hay dietas milagrosas, son a corto plazo, la famosa operación “bikini” te asegura 90 días donde te sentirás mejor frente al espejo, y levantarás tu autoestima, pero luego tienes un camino de 275 días para realmente ser tu mismo. Hasta el otro verano. Sufrirás por cada gramo de chocolate que comas.

Si sabemos nutrirnos, si conocemos nuestro cuerpo, y lo que realmente necesita, podemos comer ese gramo de chocolate saboreándolo con place y sin culpa, si sabemos como nutrirnos, no necesitarás de la dieta de la Ceb…. De la dieta de la calab…. De la dieta duk…. etc. Porque muchas de estas técnicas provocan alguna disfunción metabólica a largo plazo. Nutrirnos es adquirir un seguro de vida sano de cara a nuestro futuro, es apostar a un equilibrio interno fundamental para lograr la paz de nuestro espíritu.

El Nutricionista Verde nació hace 5 meses por la ley del movimiento, la búsqueda de un equilibrio interior, el entusiasmo por mostrar que una idea sana, es parte de lo natural. La idea de dejar de pensar en “comer”, para empezar a “nutrirse”, de contar que hay otra manera de ver las cosas. El Nutricionista Verde, tiene cuerpo y espíritu, y se nutre de todas las personas que han entrado a buscar alguna información.

Septiembre se ha convertido en un mes muy especial para El Nutricionista Verde, porque en esta corta vida, debo agradecer enormemente a todos los que han confiado en esta alternativa diferente, Septiembre ha superado las visitas de meses anteriores.

A los que me han visitado de España, de EEUU, de Argentina, de Alemania, de México, de Perú, de Colombia, de Chile, de Venezuela, de Francia, de Rusia; “GRACIAS” y espero que hayan encontrado lo que estaban buscando.

El Nutricionista Verde tiene un gran reto por delante, seguir creciendo, mejorando, evolucionando y trabajando por el equilibrio, por una vida sana, por la libertad de elegir, porque, al fin y al cabo, “es lo natural”

Gracias por visitarme y por ser mi seguidor.


No duden en enviar sus preguntas al mail: delantalverde@gmail.com